Te fuiste y me quedé vacío
Te fuiste una noche sin darme razones dejaste el invierno colgado en mi piel Los escos de un beso, las viejas canciones, son todo lo que hoy me queda de ayer. Dormían tus manos sobre mi pecho jurando que nunca me ibas a soltar Y ahora este cuarto se ha vuelto un desecho un mar de cenizas que ahoga el mirar. Dime, ¿en qué rincon se muere el olvido? ¿en qué madrugada se deja de amar? te busco en las sombras, pero no has venido solo viene el frío y un llanto al final. Las fotos ya tiemblan, tus cartas se apagan, los días se rompen sin luz ni color pero aquí en mi pecho, como una daga sigues clavada...igual que el dolor.
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