sola y destruida
mi vieja mi amiga, aquella que me vio llorar, aquella que no me juzgo por hacerlo, solo me miro con pena y me consolaba mientras me todos a mi alrededor me destrozaban. Si, volvio la muerte, la parca, la catrina, como prefieran llamarla pero volvió. Volvió a abrazarme y a consolarme, a decirme que todo está bien y que no es mi momento aun, la muerte insite e insiste en que la vida es buena y solo la gente es mala. Pero no entiende que mi alma y corazón no pueden soportar más esta vida, quizás, solo quizás, luego de mi muerte haya otra, una en la que si soy feliz, una en la que no me lastiman ni me ultrajan, quiero esa vida. Estoy convenciendo a la muerte para irme con ella, después de todo nada queda aquí, nada a lo que aferrarme, nada por que vivir. Solo una simple y ordinaria alma que merece un descanso. al reposar en mi cama me doy cuenta que de ha ido. por favor no te vayas, no me dejes sola. por favor no te vayas, yo ya no quiero vivir
Poetry Books 50% Off
Bestselling collections from top poets
