partida de ajedrez con muerte
Dime, querida muerte mía ¿que pieza vas a ocupar hoy día? el caballo, cual está en el rebaño o el alfil, hostil y infantil o quizas, la delicada dama. La dama cual las ramas de la muerte no teme, blasfeme al tal gusto. ¡Al tal placer de ser querer coser por la muerte misma! ah, querida muerte. La dama en su mejor momento no esta, su perspectiva alterada esta y su visión poca es. No logra ver aquel peligro suyo ¡Arrebata los ojos de alguien y regalaselos, con la condición que no vuelva a verle jamás! falta de respeto no quiero ser, pero si aquella dama acercarse quiere a usted, usted un golpe debe de dar ¡para que no lo busque más!
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