Ocaso
Te busco con afán, como el ave busca un sol atenuante en el denso asperón de invierno. Mis manos te crean, como un niño creando figuras enigmáticas de las nubes, en algún ocaso decembrino lavandaoscuro, doradoamarillo, naranjagris; áspero-suave, denso-ligero, acibarado-dulce. Pero vos, empírio ígneo, brasa negrorroja, que arde cautelosa: vos te untás sal en la lengua, y te lamés la herida; y sos monzón en tu safra, y precipicio en tus senderos. Pronto nos reencontraremos; en otra vida, en otro instante corpóreo, con forma de amapola silvestre, o de una orquídea que ha crecido sobre los brazos de Dios.
Poetry Books 50% Off
Bestselling collections from top poets
