OBSESIÓN Apasionada
Zaida, tu nombre me late en la mente, constante, insistente, como un eco que vuelve más fuerte, más urgente, más presente. Rubia de luz, ojos azules que rompen mi calma, y yo aquí, perdido, repitiendo tu nombre en el alma. Eres risa que pica, que molesta, que encanta, de esas que dan guerra pero el corazón levanta. Un poco enojona, sí, y me sacas de quicio, pero juro que en eso también encuentro mi vicio. Porque das por culo, y aun así me quedo, porque en cada enfado te quiero aún más, no lo niego. Eres caos bonito, tormenta y abrigo, y aunque me des guerra, no dejo de estar contigo. Me gusta cuando juegas con mis dedos sin prisa, como si el tiempo parara solo en tu sonrisa. Cuando rozas mi cara y todo se desarma, como si tus manos supieran calmarme el alma. Zaida, no es normal lo que siento, lo admito, esto ya no es cariño, esto es algo infinito. Porque pienso en ti cuando no debería, y te busco en todo, de noche y de día. Eres dulce, eres fuego, eres todo a la vez, la razón por la que pierdo la calma otra vez. Y si esto es locura, no quiero salida, prefiero perderme mil veces en ti, Zaida.
Poetry Books 50% Off
Bestselling collections from top poets
