mi amiga, la navaja
Un gran placer descubrí, por mi piel deslizarla así, suavemente, jugueteando y poco a poco enterrando su filoso extremo en mis piernas o en las manos, o en cualquier lugar del cuerpo que atraiga su filosa mano. La navaja es mi mejor amiga, confidente, comprensiva, hace un tiempo que la he tratado y con ella he intimado. Acurrucándola en mis entrañas con sangre dándole un baño, buena amiga se ha tornado cuando corta mi piel en pedazos. Sale un poco de sangre, a veces sale más, pero el dolor reprimido logro desenterrar y de una manera un poco extraña lo consigo dominar. No tengo poder sobre mi amiga, somos independientes, aunque a veces sospecho que ella tiene poder sobre mi mente. He intentado de ella alejarme, mas todo esfuerzo ha sido en vano, no importa el objeto que sea mientras me haga daño me sirve en los momentos de llanto. Como en toda relación ella me ha hecho daño, a veces por mi culpa se le va la mano. Entonces me asusto y me alejo de ella un rato, pero es una relación obsesiva porque regreso a ella tarde o temprano. Casi nadie sabe de esta obsesiva relación por eso la oculto con un pantalón, camisas de manga larga o con una venda o algodón. No piensen que estoy loca cualquiera comete un error
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