Los pasantes puñaleros
Unos pasan y enraizan, otros quedan y marchan. Viva calmo quien pueda. Viva muerto quien quiera. Pace dios en su alberca viendo cómo no cesa el terror que a sus hijos mándale cómo ofrenda. Grandes hombres deciden que ellas pisen sus huellas, pero no deje rastro ni se le intuya estrella. Hay quien tiene buen tino valiendo sus mentiras. Pisas diestra la vida que a siniestra destripas. Duele el duelo en barriga, fermenta ira en garganta, escupe flema de odio, el alma se desgarra. Baña el sol la mañana que has de sacar la daga, esa que abre una espalda con dolor y con alma. Debe tener perdón quien la verdad decide erijido, sí, juez, que sin razón aplique? Pagar con estilete por su afán requeté debe quien sin tembleque sentencia sin saber. Ay de tí! Pobre pasto. Ay quien vivo te vió! Ay quien con tus espinas de un pinchazo murió! Si ni veneno había, mentiroso traidor, querías hacer podio aunque me muriera yo.
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