La celda
Mi cerebro se ha echado a la caldera Hierve entre brebajes y fango, Mi pecho se ha abierto por la mitad, Y mis manos han sido trituradas Mi cuerpo ha sido frito Y mis ojos se han derretido, Servidos en copas, está Mi mucosidad Las cadenas oxidadas torturan mis muñecas. Un rinoceronte ala de mis piernas, El frío de la celda quema mi torso Y los perros se alimentan de mi estómago, Mis heces y mi orina acompañan el suelo, Y mi sudor se tiñe de la mugre y el óxido Entonces pienso y pienso Y los pensamientos hacen bulla en mí Y me torturan y me amenazan...
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