Donde arde el alma
No sé en qué instante, sutil y callado, llegará el giro que siento sembrado en lo más hondo, donde el alma arde, una llama extraña que nunca se parte. Algo se agita, vibra en mi interior, un temblor silente entre miedo y ardor. Sé que hay libertad tras esta frontera, aunque me asuste su cruda marea. Cansada estoy de fumar mis penas, de ahogar la voz entre lunas llenas. De verter licor en mis cicatrices, cómo si el dolor tuviera raíces. Tenían razón, me autoinflingía, y eso, en verdad, no es valentía. Es hora ya de alzar la mirada, pensarme primero, alma alada. Primero yo, sin disfraz ni engaño, junto a mi compañera de vida, sin daño. Después mi hermano, fiel y sereno, un corazón que nos une, vínculo pleno. Mi pareja y mi familia, mi sagrado núcleo, son quienes habitan mi mundo más lúcido. El resto, fugaz, sin eco, ni gloria, no más que un susurro en mi propia historia.
Poetry Books 50% Off
Bestselling collections from top poets
