Cenizas de un Rey
Cenizas de un Rey Una nota arde, papiro en llamas, y en su epitafio de tinta y prosa confieso el grito que no me nombra: mi gran pecado, la culpa odiosa de ser mi propio y más cruel rechazo. Vertí en la hoja mi fiel espejo, ese reflejo que me hace trizas. ¿Es culpa mía sentirme menos frente a talentos que el mundo ensalza, frente al que lucha con más anhelo y al que la vida sí le da palma? Me creo ruina, justo y realista, pues mis intentos son un desastre. Negué mis dones, mis fortalezas, pues solo espero la voz que hiere, la que confirma con sus sentencias que el eco amargo es lo que merezco. Mi autoestima es vidrio quebrado, y he recogido cada fragmento para probar que estoy destinado a ser la suma de mis defectos. Mas tú llegaste, voz que me escucha, y con tu aliento, sabio y sereno, borraste el fallo, venciste a la lucha y me ordenaste: "Arroja el veneno". "¡Que ard
Poetry Books 50% Off
Bestselling collections from top poets
